
Reclamar la factura al cliente una y otra vez. Contestar "¿ya está presentado?" treinta veces al día. Y el trimestre comiéndote vivo. Engrana atiende ese WhatsApp por ti: pide la documentación, resuelve lo repetitivo y agenda. No opina de fiscalidad ni toca un modelo, eso es tuyo. Y va sobre tu A3, tu Sage o lo que uses, sin migrar nada.
Engrana no calcula un IVA, no interpreta una norma, no responde "¿cuánto me sale?". Si el cliente pregunta algo fiscal, lo deriva a ti y te lo agenda. El criterio y la firma siguen siendo 100% tuyos, así que no hay responsabilidad nueva ni un requerimiento con tu nombre. Hace lo otro, lo que te roba las horas y no se cobra.
Reclama al cliente las facturas y los papeles que faltan, una y otra vez, sin que lo tengas que hacer tú a las tantas. Y deja constancia de que se los pediste.
"¿Ya está presentado?", "¿qué necesito para la renta?", "¿hasta cuándo tengo?". Lo repetitivo, resuelto al momento. Lo que necesita tu criterio, te lo pasa a ti.
El 20 de cada trimestre, la campaña de renta, la documentación pendiente. El cliente recibe el aviso; no lo mandas tú.
Cita puesta en tu agenda según tu disponibilidad, sin diez mensajes para cuadrar una hora.
Tú, a lo que se cobra: el criterio, no el papeleo.
Un despacho de asesoría son una persona, o cuatro, haciendo de fiscal, de laboral, de contable y de cobrador. Y encima, de perseguir facturas y de calmar al que llama por décima vez para saber si ya está presentado. Llega abril y no coges ni una cita más, porque no llegas.
Más clientes no es la solución. Dejar de ahogarte en el marrón, sí.
Imagina llegar al 30 de junio sin haber quemado un solo fin de semana. Que el WhatsApp deje de sonar con "¿ya está presentado?" y solo te llegue lo que necesita tu cabeza. Volver a cobrar por lo que de verdad sabes, tu criterio, y no por perseguir papeles. Ser otra vez el asesor que salva a sus clientes de Hacienda, no su secretario ni su cobrador.
Y por el canal que peor cubre la ley. Manejas datos fiscales de medio pueblo en un móvil.
5.000€ a una asesoría por usar el WhatsApp personal de un empleado con datos de un cliente. 4.000€ a otra por pasar los datos de un cliente a una segunda asesoría. No es teoría.
Activamos tu WhatsApp Business API oficial (tu mismo número o uno nuevo) en 48-72h. Si el despacho sigue con el WhatsApp personal en un móvil, ese es justo el que hay que jubilar.
Qué documentación pides en cada trámite, qué te preguntan mil veces, cómo cobras. Lo dejamos hablando como tu despacho, no como un bot de aerolínea.
Los contactos cualificados te llegan a tu correo o a tu programa de gestión. El teléfono deja de sonar cada diez minutos. Y tú, al criterio, no al papeleo.
Da igual si llevas el despacho con A3, Sage, Contasol, Holded o un Excel. Engrana no sustituye tu programa ni te hace reaprender nada. Se pone encima, en el WhatsApp, que es justo lo que a tu programa se le escapa.
En 20 minutos te enseñamos cómo Engrana persigue la documentación y atiende el WhatsApp por ti, sin tocar tu fiscalidad y sin que cambies de programa. Sin PowerPoint y sin venderte humo. Hablas con personas, no con un call center.
89€/mes sin permanencia. Setup entre 300€ y 1.000€ según lo enrevesados que sean tus flujos.